Empanadas, locro y vino
La fecha patria que se aproxima es propicia para degustar ciertos cepajes argentinos. Nada mejor, entonces, que saber elegir el vino más adecuado para el locro, un puchero y otros platos suculentos que deparará la mesa
Casi insustituible si se trata de empanadas
No hay fiesta patria sin manjares populares, y no hay fiesta sin buenas comida y bebida. Nuestras tradiciones gastronómicas, pocas pero suculentas, indican que el vino tinto no tiene sustituto en la mesa del 9 de Julio, cuando el invierno aprieta, pero el blanco no debe despreciarse cuando tenemos cepajes tan complejos e intensos como los torronteses y chardonnays tan plenos.
Empanadas, locro, carbonada, tamales, humitas, pasteles y también asados y pucheros son los platos más conmemorativos de la patria, y es un gusto especial prepararlos en casa para los amigos. Las empanadas proponen acuerdos diversos, porque no sólo se hacen de carne y porque no son todas iguales, ya que varían según la provincia y quién puso las manos en la masa y el relleno.

Las de La Rioja, que son las que llevan más proporción de cebolla, se llevan admirablemente con los torronteses de esa misma tierra, y se exalta así el tono dulzón de la cebolla rehogada, en el mejor de los casos, con un golpe de ese vino, que debe dejarse
evaporar completamente. Lo mismo pasa con las de humita (o las humitas mismas).